EQUIPO

   

     Abro el WhatsApp del club dispuesta a cumplir órdenes, como siempre. Lo hago, con un pelín de emoción y un mucho de añoranza de esas tardes de domingo dónde comemos a toda prisa para que mi hija esté a las 3 calentando para el partido en el CHEF.

     Desde el club nos piden que escribamos algo, me encanta, me apunto al reto y entro a la página web, allí recorro, con esa añoranza agarrando mi corazón, un montón de fotos de niñas juntas, sonriendo y mi cabeza recuerda, ¡esto es equipo!.

     Jugué muchos años al baloncesto y desde ahí, puedo hablar de lo que se siente en cada uno de los puestos. Se lo que es salir en el cinco titular de pívot, hacer el salto inicial y dejarme la piel en la lucha por los rebotes y en las carreras de un lado a otro del campo en la defensa, se lo que es correr hasta la extenuación y necesitar descansar un rato, pero casi tantas como esas veces, se lo que es estar en el banquillo, se lo que es salir solo 2 minutos a dar descanso a esa jugadora que estaba más inspirada que yo, se lo que es aplaudir a rabiar y gritar dando ánimos, se lo que es viajar a los desplazamientos y pasármelo fenomenal porque estaba con mis amigas y por eso merecía la pena viajar, porque que iba con mi grupo, con mi tribu y ahí no importaba si eras de las que salías en el cinco inicial o te quedabas en el banquillo, se lo que es que teníamos que ser 10 en el entreno para poder jugar la pachanga del final qué era lo más divertido.

    En ninguno de estos momentos, tanto en los ratos en los que hice banquillo como los que salí en el cinco inicial, tuve la duda de que mi labor era esencial para que el equipo triunfase.

    Hoy, en este momento tan terrible que estamos pasando, hago una comparativa y veo que todos estamos jugando un importante partido que queremos ganar y somos un equipo.

    En el 5 titular salen los médicos, las enfermeras, las cajeras de los supermercados, las fuerzas de seguridad, el personal de limpieza, los agricultores, los ganaderos y trabajan hasta la extenuación y pelean sin descanso para ganar. En el banquillo, estamos el resto, en el banquillo estoy yo cada mañana sin salir de mi casa, me levanto y preparo trabajo para mis alumnos y abro WhatsApp para charlar con las familias dar ánimos y resolver dudas y ahí están ellas, las familias, conmigo en el banquillo, sujetando a sus hijos, entreteniéndolos, divirtiéndolos y una vez más, en ningún momento pienso que mi labor no es importante, sin cualquiera de nosotros, tanto los que están en el cinco titular como los que estamos trabajando en el banquillo, este partido no se gana.

    Si tenemos claros nuestros roles y sabemos lo que tenemos que hacer, seremos un equipo unido y triunfaremos.

     Entonces sonrío con esperanza y me siento orgullosa de pertenece a la gran familia del BFL y de que mi hija sienta, desde su más tierna infancia, lo que es pertenecer a un equipo.

 

María Moirón